194. La productividad: lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vega

Reflexionaremos hoy sobre cómo el pasado, se salta tu presente, lo proyectamos al futuro, y puede ser la base del gran lío que tenemos muchas veces para organizarnos.

Gran parte de nuestras tareas, no lo son de alto impacto, sino son crisis existenciales, tareas que hacemos por miedos, por proyecciones de historias del pasado, que las aplicamos a nuestro presente, y también hacia el futuro. 

Pero si el pasado no existe, ya paso.

Y el futuro tampoco, porque aún no ha llegado.

¿Por qué el pasado y el futuro condiciona tanto nuestra vida?

Productividad: Nuestro marco temporal

En relación con la organización personal, siempre trabajamos en una especie de tres niveles temporales, el pasado, el presente, el futuro.

De hecho, métodos de organización personal, como podría ser GTD, o incluso el Bullet Journal, parte de que eventos del pasado por ejemplo no realizados, se deben de “arrastrar”, “rastrillar” como quieras conceptuarlo, hacia tu presente más inmediato, o hacia una fecha futura. 

Por tanto, tenemos Pasado, Presente y Futuro, y en base a este marco nos organizamos, y parece que somos tres personas. 

Somos tres personas en una.

Tu YO pasado, es quien erasssssss. Hay se localizan las acciones, los eventos que realizaste en el pasado, la información que procesaste.

Tu Yo Presente es quien eres hoy, el que escucha ahora este audio, el que va conduciendo, corriendo, el que plancha mientras oye asuntos de efectividad. Lo que haces luego se convertira nuevamente en pasado.

Tu yo futuro es en quien quieres convertirte, aquello que quieres llegar a ser, condensa tus metas, tus sueños. Son tus objetivos, tus OKRs como hemos visto en Escuela de Efectividad, el plan de pensiones que tú visualizas.

En principio, todo en orden, todo lineal.

Pasado, presente y futuro. 

El problema es cuando el pasado que está en el primer puesto, la esencia de lo que en él se produjo, y sobre todo los problemas, los miedos, esa información que te hace temer por tu futuro, salta a ese futuro aún no definido (que no existe), y también a tu presente, y hace que vivas pensando, enajenado literalmente, que en tu presente y en tu futuro, habrá problemas, apareceran los miedos.

En este punto, mucho de lo que hacemos a diario, es una lucha contra ese miedo, una evitación de todo, de problemas que ni siquiera se han manifestado, un querer CONTROLAR TODO LO QUE OCURRE, como si esto fuera posible.

De hecho, roza la locura querer controlarlo todo, y pasa por muchas maneras de llamarse, expresiones de ese querer controlarlo todo como:

es un obseso, 

tiene un toc, o 

es que es muy ordenado, o conservador. 

Y cuando esta normalidad lineal en el tiempo se altera, aparece estrés, tensión, rumia, sentimiento de crisis existencial, falta de control, que nos hace limitar nuestra potencia bruta, nos hace sentirnos como una mierda, porque no decirlo.

Miserables.

Así que quiero traer a colación tres ideas por si te ayudan a quitarte tareas de en medio, aligeran tu agenda, porque compruebes que en ella hay proyectos que solo esconden miedo, ganas de querer controlarlo todo, cuando esto no sea posible. 

Idea nº 1 Lo que paso en tu Yo Pasado, se queda en el pasado.

Y es que frases hechas como “Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”, es sabia aunque con matices, naturalmente. 

Aparecen muchas cadenas, plomadas que nos impiden avanzar, que nos hace ir más lentos, que dejan una gran estela por donde vamos pasando.

Ya no eres un niño, lo que paso, te paso de niño, y ahora toca estar presente, dar lo mejor que tienes de tí, en este momento.

Bastantes problemas teníamos de pequeños, como para seguir cargando ese peso, o fustigarte tu solito años después.

Me gusta pensar que aquello paso, no se puede negar, no se puede ocultar, ni esconder bajo la alfombra. Hay que aceptarlo, y seguir tirando, empujando, porque SEAMOS PRÁCTICOS, nada puedes corregir del pasado de antes, pero si MUCHO de tu ahora.

Así que dejemos al pasado tranquilito, y aceptado. Sin latigazos innecesarios.

Idea nº 2 Confiar un cambio radical para el futuro a tu Yo Futuro.

Acabamos de pasar el comienzo de año, de celebrar la navidad, de la noche vieja, de plantearnos nuevas metas, y muchos somos los que hemos dicho:

El 2021 será diferente.

Pero albergar esperanza en hechos futuros, igual es un asunto de niños como el que comentábamos hace unos instantes.

Seguramente el año que viene pueda tener otro trabajo, mis hijos crecerán ya serán más independientes, tendré más tiempo libre, podré cambiar de casa, o mandar al jefe a paseo…

Cuando posiblemente lo que haya que hacer es soñar menos, y pasear más, disfrutar del ahora. 

Al menos, habrá que trabajar qué posible futuro labrarnos ahora que podemos, pero no llevar al futuro que aún no existe, historias no resueltas del pasado, y que reduzcan tu ahora.

Es justo ahora cuando podemos hacer ajustes. Cuando acabes de escuchar este episodio. Del tipo que sean. 

Prepara cosas para que la balanza se incline más a favor del éxito que del fracaso en el presente y si llega el caso, para ese futuro, y no solo de asuntos laborales, sino también de ocio.

Porque no apuntarte a pintura, a tocar la guitarra, a informática si te gusta, para que te sriva ahora, o para que cuando te jubiles, tengas ese hobby que te transporta, de hace fluir, 

Por qué no pasar rato con tus hijos, aunque sea jugando al fornite con ellos, acercandote sin cuestionar sus hobbies de ahora. Se quedaran encantados. Pruébalo. 

De asuntos laborales, de promoción profesional, pues igualmente. Hay que trabajárselo. 

La diferencia, se marca con las pequeñas acciones de cada día, en el ahora. 

Regla 3: No dejes que tu pasado salte a tu futuro.

En términos de bolsa, de inversiones, hay una máxima que dice que las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.

Y puedes aplicarlo también con tu vida, para que Marrones pasados, no se trasladen, no se salten el presente, y  aparezcan en tu futuro.

Nuestro pasado lo tenemos grabado al hierro, en nuestra mente. 

La jodida mente no para quieta ni un momento, ni durmiendo, y aunque sabemos que somos capaces de hacer y hacer grandes cosas, aparece esa mente, esa vocecita, ese pepe grillo que no descansa jamás, y acude puntual a la cita como un Rolex, para recordarte que no hagas tanto….

No te compliques.

Ya viste lo que te paso en aquella ocasión…

O por qué no el amigo, ese amigo de verdad que te dice, “ni se te ocurra”. 

Todas estas ideas que te compartó hoy son un refrito de ideas que me vienen a la cabeza, que salen del corazon, de leer libros como El poder del ahora de Edgar Tolle, mi libro de la mesita de noche, o temas de Bioneuroemoción, que es algo que me ha roto mis esquemas tradicionales de ver el mundo, incluso el concepto de la gestión del tiempo. . 

Tu eres capaz de cambiar. 

El pasado y el presente, si lo analizas fríamente no existen, uno ocurrió y ya no existe, aunque tengas fotos y recuerdos, incluso pesadillas, o alguien te lo recuerde.

Y el futuro, aún no ha pasado, no eres McFly en el Delorian.

Tenemos una responsabilidad en lo que hacemos, y si de entre todo lo que hacemos con nuestras agendas llenas, quitamos algo que refleje este pasado o este adelantarnos demasiado al futuro, habrá valido la pena estos minutos de audio. 

Y tú, ¿qué vas a hacer hoy, que incluya vivir, y no rememorar pasado, o adivinar el futuro?

4 . Resumen (Take Away)

El tiempo es lineal en condiciones normales, pasado, presente y futuro, así que no alteres la lógica temporal llevándote cosas de un lado a otro, porque sólo lían tu mente, y además te dan más trabajo. 

Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero todo requiere trabajo, nadie dijo que fuera sencillo. 

Es que no vivir dormido todo el tiempo, no es baladí.

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