Gestión del cambio. ¡LO ODIAMOS!

Gestión del cambio: Ya sea una “nueva aplicación” en tu trabajo, empezar con el deporte, cambiar de compañía de teléfonos…

Da igual la dimensión del cambio: ¡ODIAMOS CAMBIAR!.

Al implantar nuevos objetivos, situaciones, alterar el estatus quo en el que estamos, es cambiar la forma habitual de actuar, de trabajar de la gente, y esto cuesta muchísimo, no lo queremos.

Aún siendo para mejorar, nos oponemos.

¿Cómo hacer una gestión del cambio?

Este odio debe de preocuparnos y mucho, porque a poco que notemos algún tipo de cambio, habrá rechazo, oposición, resistencia, muros.

Somos así.

Cualquier nueva meta/objetivo/proyecto…. que aparezca en nuestro radar, hasta nos auto-sabotearemos para no llegar, para no alcanzarlo.

No podemos aplicar la lógica a los cambios, porque aunque estos sean buenos, geniales incluso, nos ayuden…… los rechazamos, miramos para otro lado, procrastinamos.

El catalizador del cambio, la necesidad, el motivo emocional

Pero llegan catalizadores, explosiones, puntos de inflexión en el que por razones externas o internas, decides cambiar, tomar acción, empezar el camino para llegar a un punto B (objetivo, meta, lo que sea).

Y te pones a avanzar, tan tranquilo.

¡Vamos para allá!

Gestión del cambio

Confundiendo la gestión del cambio personal

Algo nos ha animado, obligado incluso, creemos que todo va a ser un camino fácil.

A los pocos pasos, comienzan las “tensiones”, las dificultades, aparece el caos, esa situación que te incomoda, y sin aún haber llegado, te das la vuelta rápido, porque lo que has visto allí, lo ves complicado, difícil, incomodísimo.

CREES QUE HAS LLEGADO, y no es así.

Estás en un punto, que es consustancial, que existe siempre en todo cambio y no lo sabemos, aparece antes de empezar el ascenso.

Es la zona de caos, que siempre está presente. (uno de los elementos, falta otro)

Para no recular, darte la vuelta hacia el punto A, debes desear ese cambio desde lo EMOCIONAL, de corazón, con ganas, superando incluso la lógica.

Y fíjate que importante es lo anterior, voy a un punto B que teóricamente es para mejor, y me encuentro caos.

Me doy la vuelta.

gestión del cambio, reculando

Ya he invertido tiempo, esfuerzo en aprender a estar en donde he estado siempre, y ahora para ir a B, a un nuevo lugar, para colmo me convierto, de manera automática, en alguien inseguro, en un “conductor novel”, que desaprende todo lo que había atesorado en años.

Me doy la vuelta. ¡Ya!

Reculamos, creyendo que ya habíamos llegado, y ha sido para peor.

Honramos el pasado. ¿y tú quién demonios eres?

De repente, llega alguien a la empresa, si es más joven, ¿que sabrá este niñato?.

Si es mayor, ¿qué sabrá el abuelo de todo esto?

Llevo 25 años de motivación, sin que nadie me tenga que decir nada, yo quiero “mi continuidad”, yo honraré el pasado, el como se ha hecho hasta ahora… no vayas a venir tú, además nuevo, externo a la organización, ha cambiar las cosas.

Siempre honrando el pasado.

El omnipresente miedo al “no sé en qué puedo convertirme con ese cambio”.

No vaya que ahora, con el nuevo, y sus cambios, no vayan a valorarme, peligre mi puesto, me cambien de tareas.

Así que hay que encontrar un punto intermedio.

Vamos a honrar lo conseguido hasta ahora, pero haremos propuestas, que lleven implicitas el reconocer todo lo que han hecho hasta ahora, y un poco de cambio a mejor.

El difícil punto de equilibrio entre el cambio y el pasado, puede existir, pero debe insertarse con “cariño”.

Un modelo de cambio eficaz.

gestión del cambio - Es por aquí, vas bien.

Pero es que estas dos fases son necesarias entre A, y B:

  • CAOS, eso que aprecias ahora nuevo. No te des la vuelta.
  • Integración y práctica. Debes echar a la mochila nuevas practicas, competencias.

Y ahora ya si sabemos cómo es un cambio, que otras dos fases tendrá: caos e integración.

Ya no tenemos que darnos la vuelta.

Porque al saber lo que nos encontraremos (volver a ser usuarios noveles nuevamente), habrá cierto caos y aprendizajes de nuevas habilidades.

Pero como te he avisado, ya sabes lo que te encontrarás toca seguir hacia arriba, y en poco tiempo….

Habremos llegado a B,

Y toca ¡Bailar!

Gestión del cambio. Has llegado, baila.

Ahora ya sabes que supone el cambio y que dos cosas igual no veías. (caos y nuevas prácticas)

Reuniones, organización de ficheros, digitalización, nuevas tecnologías, de todo esto hablaremos en la escuela, y todo requiere pequeños cambios.

Gestión del cambio organizacional.

Imagina todo lo que has aprendido hasta este punto a nivel personal en cuanto al cambio, qué dos fases están presentes e igual nadie te había contado.

Cuando ese cambio llega a una organización, es mucho más complicado aún hacer esa transformación, porque ya son grupo, que se unen, para luchar contra esta situación de cambio.

Con lo que hemos conseguido.

Con lo que hemos aprendido.

Y aparecen nuevos muros.

Así, a la vista de todo lo que te cuento, hay que provocar cambio, caos, tocar emociones, ser detonante en todo esto, catalizador, reactivo, comunicativo, facilitador….

¿será fácil?

Nadie ha dicho que lo sea, pero viendo todo venir, es mucho, mucho más sencillo.

El cambio, su gestión, es todo emoción.

Ahora,

¿por qué no estás haciendo aquello que te llena?, ¿aquello con lo que te será más fácil vivir día a día?, ¿qué es lo que te frena?

Ya si sabes lo que te encontrarás.

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